ROAD TRIP - Chapter III, 03/02/14 - AUSTRALIA NO PUEDE CON NOSOTROS

AUSTRALIA NO PUEDE CON NOSOTROS

El Lunes fue un día bastante concurrido… más de lo que hubiésemos deseado…


Esa mañana fuimos a ver a los del resort de Monkey Mia alimentar a los delfines y luego directamente condujimos dirección norte hasta Exmouth (709km, 9hs).

 
Más carretera roja sin nada con lo que entretenerse... Bueno aquí había un ave enorme comiéndose un canguro... En las fotos de arriba se aprecia la pedazo de antena ultra profesional que tiene el coche!!! En caso de tormenta sirve de pararrayos... También viene genial para sacarse un ojo en caso de descuído...


En el camino nos entretuvimos un poco haciendo el mono cuando nos encontramos con el cartél que nos avisaba de que estábamos cruzando el Trópico de Capricornio. 




Luego más carretera hasta que divisamos a lo lejos, a lo no tan lejos, a lo cerca... y ya la teníamos encima! una Tormenta en medio del desierto. Se veían hasta truenos entre un telón de nubes negras. Luego pasó a tormenta de arena así que la cosa no es que mejorara por momentos...




Y para nuestra sorpresa de repente zas!! Un río que cruzaba la carretera y nos cortaba el paso! La única carretera que nos llevaba hasta nuestro destino. El agua, que no me preguntes de dónde venía ni a dónde iba, atravesaba la carretera de forma veloz. Habíamos recorrido 400km más o menos y como era el único camino que conocíamos hasta nuestro destino sólo nos quedó una opción… esperar a ver qué hacían otros coches que pasaban por el lugar….


Pasaron como cuatro coches más pero los cuatro eran 4x4 así que después de pensarlo un rato decidimos cruzar el río con nuestro coche a prueba de balas. Las chicas se bajaron del coche y cruzaron a pie, yo me encomendé al cielo entero y estudié la mejor opción. La corriente era muy fuerte y el coche es un Ford Falcon, que no es que sea muy alto, así que temía que el agua se metiera por el tubo de escape y lo ahogara, o que me llevara la corriente. Entonces mi hermana tuvo una gran idea. Me propuso poner el coche en modo manual y cruzar el río en primera marcha. Y así lo hice.


 
Una vez al otro lado del río volví a respirar.. Uffff, por poco... qué será lo siguiente? pensé.

Proseguimos el viaje y en breve empezaron a cruzarse canguros, cabras y ovejas. Sobre todo por la hora, era el atardecer y cada vez la conducción se hizo más peligrosa. Tengo que repetir que los más listos a mi parecer son las ovejas. Para empezar, si bien es que vimos como cien canguros atropellados, y entre dos y tres cabras, no vi ninguna oveja. Además cuando pasas con el coche a los 50m empiezan a correr hacia la tierra, lejos de la carretera. 



Teniendo en cuenta los animales que cruzaban la carretera, junto con el río que nos bloqueó, con alguna lluvia esporádica y algunos charcos gigantes que no comenté pero que encontramos en el camino. Además de ramas de árboles enormes que tuvimos que esquivar con el coche y que parecían puestas a posta, esto más que accidental era como si Australia estuviera poniéndonos a prueba para ver si éramos dignos de seguir el camino y encontrar lo que nos esperaba más allá de Mordor… 

La gasolina también se gastó pero menos mal que teníamos una garrafa de 20litros llena de combustible. Ideas genuinas de mi hermana, como no...

Por suerte no todo fueron retos y en el camino hacia Exmouth vimos cosas curiosas, como unos termiteros gigantescos. Montañas de arena roja llenas de agujeros. Más altos que una persona adulta. Estaban vacíos e impresionaba ver todo un campo sembrado de montículos rojos de arena roja.




Sobre uno de éstos había un águila que levantó el vuelo justo cuando pasamos a unos cuantos metros a su lado...



Llegando al camping, ya de noche vi un lagarto gigante en medio de la carretera. Aquí mis dos amigos herpetólogos hubieran flipado. Era el Goanna o Varano de Gould (Varanus gouldii). Un lagartito carnívoro de 1.5m de largo y casi 6kg de peso. Con una lengua larga y bífida que usa también, como hacen las serpientes, para oler. Mete y saca la lengua recogiendo las partículas del aire y luego la mete en la boca para ser analizadas en los órganos de Jacobson. Así encuentran además presas aunque sean subterráneas.

NOTA: esta foto la saqué de internet porque no le pude hacer una. Era de noche y no pudimos detenernos. Pongo esta foto para que se aprecie el bicho que es aunque en la siguiente entrada del blog sí que subiré fotos mías con el bicho en un segundo encontronazo que tuvimos...

 

Cuando llegamos al camping (Yardie Creek Caravan Park, 15$/persona/noche) era tarde así que no había nadie en la oficina. Entramos, dejamos el coche, montamos las tiendas y algunos nos fuimos a escribir mientras que otras prefirieron irse a descansar. Mucha gente que va a los campings lo que hace es llegar de noche, dormir e irse por la mañana sobre las 7am, así no pagan. Pero nosotros no fuimos tan piratas. Además nuestra intención fue quedarnos unos días ahí. 

Esta es la cocina...


El camping tiene duchas, baños, cocina equipada, zona de acampada y para mi sorpresa el baño estaba repleto de insectos y arácnidos cada cual más interesante. Este camping está en medio de un parque natural, así que es normal encontrar fauna. 


Lo digo por si alguien alguna vez quiere venir pero le da “repelús” los bichos… mejor escoger otro. 

A estos los pillé en actitud cariñosa...


Recuerdo que, mientras escribía estas líneas sentado en la mesa de madera de la cocina, un escarabajo longicórnio de 5cm con las anteras enormes trepaba por mi portátil y otro escalaba por el cable de los auriculares con los que escuchaba música… Me sentí un árbol por un instante…


Luego me fui a dormir.

ENLACES A VIDEOS QUE HIZO MY SISTER!!! y los que quedan...


OUTBACK WAY - https://vimeo.com/86208811



THE WILD WEST - https://vimeo.com/86226478



LIVING THE DREAM - https://vimeo.com/86235991

ROAD TRIP - Chapter II, 02/02/14 - BAILANDO CON LOBOS, NADANDO CON DELFINES

BAILANDO CON LOBOS, NADANDO CON DELFINES

A la mañana siguiente me levanté a las 6am, desayuné y fui a dar una vuelta por los alrededores. Vi algún que otro canguro y dos cabras que pastaban por la zona. Me parece que también vi un wallaby pero no sé bien bien distinguirlos así que diré que otro canguro algo diferente. Vi un mirador que había cerca y volví al coche a esperar a que se levantaran las chicas.


A las 9am se pusieron en pie y mi hermana llamó a la policía para que vinieran a sacarnos de la arena. A la media hora se presentó un todoterreno con dos hombretones con cara de mala leche, barbas enormes y descuidadas y barriga cervecera… o estaban de nueve meses. En dos segundos ataron el coche a su super 4x4 y sacaron nuestro coche de la arena de un tirón. Sin tonterías. 


Los acompañamos a la ciudad,  o más bien nos “escoltaron” ellos, porque parecía que nos seguían del rollo “que no se den a la fuga” y la verdad que son los típicos tíos con los que no quieres tener problemas. Y allí my sister saldó las cuentas. Compramos algo de comida y paseamos por el pueblo de SHARK BAY. Es una calle larga, costera con algún bar/cafetería en la zona pero nada más. Por supuesto como ya comenté en la anterior entrada, no hay tiburones… 




Luego tomamos un café y nos dirigimos hacia el camping de Monkey Mia (se pronuncia Mónqui Máia), a 27km de distancia. A los pocos metros de salir de Shark Bay vi atravesar la carretera un varano bastante curioso (Varanus sp.). Que mis colegas Abraham Mencía y Alejandro Ibáñez lo identifiquen que pa´ eso son reptilólogos (herpetólogos se hacen llamar.  Ahora que lo pienso parece que estudiaran herpes ¬¬, mejor no digo nada que entomólogo no sé ni a qué suena).


En el camino vimos un Emú en medio de la carretera. Paramos el coche y sacamos fotos y videos. Yo estaba super privado. El pajarraco es enorme y parece que no tiene muchas luces. Su visión es limitada y el pobre con el pedazo de cuello que tiene no es que pueda hacer mucho. El Emú común (el único que existe en la actualidad) sólo se encuentra en Australia, es un ave no voladora y la más grande después del avestruz.

 
Ésta en concreto se estaba comiendo un lagarto enorme que habían atropellado.  Y parecía un pez más que un lagarto… Se trataba de Tiliqua rugosa (aquí los llaman “lengua azul”) uno de los lagartos pertenecientes al grupo de Blue tongued skink que engloba algunos géneros de reptiles australianos.

El camping de Monkey Mia es una pasada (Monkey Mia Dolphin Resort). Pagas 8$ (que son 5.25eur) para entrar al camping o a hacer una visita y luego si quieres pasar la noche pagas 15$ (que son menos de 10eur/persona) y merece la pena. Tiene duchas, cocina con neveras, sandwicheras, tostadoras, barbacoa, fogones, y acceso a la playa en 30 segundos, donde te esperan algunas sorpresas que jamás imaginarías. 



La zona de acampada es un jardín super guapo y está repleto de Emúes!!! Tantos que al final eran pesados, eran como las palomas en España. Y encima son super entrometidos. Meten la cabeza en el todo lo que haces, y desde que abres el coche tienes medio Emú dentro. Además no se cortan una pluma en picotearte la comida. A mí casi me roban un pan de molde pero los espanté como pude. 



A ver quién les dice nada con lo grandes que son. La gente los intentaba ahuyentar pero los bichos los miraban como diciendo “yo estaba aquí antes que tú y sabes que en un cuerpo a cuerpo no tienes nada que hacer!”. Pero bueno, son inofensivos y yo los harté a Pringles y galletas que tenía por ahí. 

Aquí se ve como se meten en la cocina...

En la playa hice paddle board y además…  redoble de tambores… nadé con delfines. Sí señor! Así de fácil! Son delfines salvajes que vienen a la playa porque por las mañanas (tres veces) los dueños del resort los alimentan siguiendo las normas de conservación del departamento de WA. Y luego los delfines se pasean por la costa, de un lado a otro, jugando con la gente y cazando peces que hay por ahí. No debes tocarlos pero es una pasada cuando te vienen y pasan a milímetros de ti. Es asombroso, irrepetible e inolvidable.




Una cosa que jamás había visto, y para ser franco me acabo de enterar ahora haciendo el maquetado de las fotos, es a un pelícano cogiendo olas...

La casualidad es que nos encontramos en el camping con unos chicos franceses que Katy, la princesita, conoció en el backpackard donde se hospedó en Perth, así que no hicimos colegas de viaje, junto con una pareja de canadienses de unos treinta y tantos que también estaba por ahí. Cenamos juntos y el chico canadiense resulta que estuvo años en la armada de su país sirviendo como enfermero en varias guerras y nos contó cada cosa que se podría escribir un libro. Mi hermana (enfermera) y él estuvieron hablando durante horas de formas de cauterizar heridas con diferentes métodos, cada cual más extravagante y asombroso. 



A la tarde, casi a las siete nos fuimos todos a la playa a ver el atardecer.


A parte de emús, también había cabras salvajes. Una familia en concreto compuesta por su respectivo padre, madre y cuatro pequeños cabritos se pasaron toda la mañana corriendo y jugando alrededor de mi tienda… Gritaban y cuando los mirabas se echaban a correr. Fuerte panda de cabrones! (véase sexta acepción de la RAE)





ROAD TRIP - Chapter I, 01/02/14 - ATRAPADOS EN LA ARENA

ATRAPADOS EN LA ARENA:

El sábado pasado comenzó todo…


Nos levantamos temprano y tras ultimar unos detalles nos embarcamos en el Road Trip que llevábamos días planeando. La idea era subir hasta Exmouth desde Perth (1252km) y volver haciendo paradas para ver algunos sitios interesantes.


Primero fuimos a comprar víveres en el supermercado de la ciudad. Luego nos dirigimos al mercado chino donde nos esperaba Katy, la chica (backpacker) que nos acompañaría en esta aventura. Una chica alemana de diecinueve años que llevaba una semana en el país y que mi hermana conoció en la web Gumtree (es una web para compartir coche y ahorrar gastos de viaje). La chica nunca había ido de acampada y era un poco princesita (se vino una semana al noroeste de Australia y no se trajo ni siquiera un saco para dormir, sólo una maletita con algo de ropita... ¬¬), menos mal que ni hermana le dejó todo cuanto le hizo falta...


Luego aprovechamos para comprar verduras y fruta en el mercado y arrancamos el viaje.



Recorrimos uno 620km en dirección norte desde Perth hasta la ciudad de Shark Bay. De camino paramos en alguna gasolinera para repostar y descansar unos minutos antes de proseguir. A cuatro horas de Perth hacia el norte está The Leaning Tree of Greenought. Un árbol que crece horizontal por los fuertes vientos salados procedentes del océano índico que lo azotan. Está en una finca privada y se supone que no puedes ni tocarlos ¬¬ ... (el granjero estaba subido al tractor así que me saqué unas fotitos cerca ¬¬).





El camino hacia el norte fue bastante monótono. Sólo había arena roja, cada vez el color se hacía más intenso, y algún arbusto. De vez en cuando veías algún canguro atropellado en la cuneta o alguna cabra que corría por ahí pero fueron horas y horas al volante sin ninguna novedad.






Antes de llegar a Shark Bay paramos en una de las mecas del windsurf/kitesurf del continente. Coronation Beach. La zona está de lujo para los que practican deportes acuáticos. En una zona los windsurfers, y a los pocos metros los kitesurfers. En la orilla hay pérgolas con bancos de madera y algunas con barbacoas eléctricas de uso público y gratuito por si quieres llevarte comida y hacértela ahí tú mismo. 





Dos chicos de la zona me preguntaron de dónde éramos y me dieron unas indicaciones para el resto del viaje. La gente aquí es bastante simpática la verdad. Ah! Y antes de que me olvide, en una gasolinera dos motoristas (con unas pedazo de Harleys Davidsons enormes) me preguntaron a dónde nos dirigíamos y cuando les dije que a Shark Bay me dicen: Cuidado con los tiburones!. Es gracioso porque en esa bahía no hay forma de encontrar ni uno… (el nombre de la bahía es algo que todavía no entiendo). Esto de los moteros lo comento porque en Australia (dónde se les conoce como Bikies) forman bandas y son bastante "delicados". Sus jefes son carteles de la droga y a veces protagonizan guerras de bandas donde no salen muy bien parados. Pero no es algo común ni mucho menos y si no les haces algo no te molestan. Van a lo suyo... Por eso me sorprendió que uno fuera tan simpático conmigo...




Después de comer en una de las barbacoas de Coronation Beach seguimos con la ruta. Mi hermana y yo nos íbamos alternando a la hora de conducir. La princesita, en el asiento de atrás, se iba durmiendo ;)



En medio del recorrido en carretera nos llovió pero duró apenas cinco minutos. Nada a tener en cuenta. 


Cuando estábamos cerca del camping paramos en una zona donde están los famosos Estromatolitos. Su aspecto es el de unas rocas rojizas algo rugosas. Su composición es principalmente carbonato cálcico que producen sobretodo cianobacterias. Y lo más interesante que yo le veo es que son la evidencia de vida más antigua que se conoce en la Tierra (3500 millones de años) y que fueron los primeros oxigenadores de la atmósfera. 




La última parada antes del camping fue en Shell Beach, una playa blanca llena, no de granos de arena, sino de conchas infinitas que le confieren el color. Muy curiosa.




Lo de parar en el camping de Shark Bay fue algo necesario. En Australia (en las afueras) no puedes conducir al atardecer ni al alba porque es cuando los canguros y otros animales salvajes tienen mayor actividad. Y como es en los márgenes de la carretera donde la hierba crece más fresca es ahí donde se aglutinan todos los bichos a comer. En el viaje nos cruzamos con cabras, ovejas, vacas, emúes, aves y canguros. Y puedo decir que las más listas son sin duda las ovejas, que desde que sienten el coche a lo lejos se marchan escopeteadas al interior del campo, las vacas están pastando y ni se mueven, pero lo peor son los canguros que te miran con esa carita de cabra que da pena, y justo cuando pasas a los pocos metros empiezan a brincar hacia la carretera delante del coche.


Ya cuando estaba oscureciendo fuimos al camping. Eran unas dunas donde pagas 20$ por coche y tienes permiso para acampar. No hay ducha, ni baños, ni barbacoas ni nada, salvo matorrales y por cierto Mucho viento, pero las vistas son guapas. 





 
Y aquí es donde sucedió lo que no esperábamos…. 

 

Buscamos un lugar resguardado del viento y cuando metimos el coche en medio de una duna, este se quedó atrapado en la arena. La rueda trasera derecha empezó a girar sin parar y se enterró medio metro… Ups!... sólo nos quedó una cosa. Salir del coche, ver lo que había pasado, abrir una cerveza y brindar por el comienzo de la aventura. 



Para colmo el coche se quedó sin batería así que llamamos a la grúa pero no llegaba hasta la mañana siguiente. Yo cené un sándwich lleno de arena y las chicas algo de fruta. Montamos el suat donde íbamos a dormir los tres, ya que no había ganas ni fuerzas ni necesidad de montar las tiendas y nos fuimos a dormir bajo un cielo claro y lleno de estrellas. Una curiosidad es que desde Australia no se ve la vía láctea así que alguien me explique de dónde salían tantas estrellas… 

  … y así empezó el anecdótico Road Trip por la costa oeste del país!

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PD: escribo esta nota extra tras pasar media hora en el dichoso suat. Fuerte agobio. Tuve que despertar a mi hermana y pedirle las llaves del coche y por favor que me abriera el suat ese porque no había manera de encontrar la cremallera de salida. Eso es una trampa! Los tres ahí dentro, llenos de arena, con el calor... en ese sobre, porque eso es un sobre, da mucho calor. Estaba apretado en un lado con el plástico pegado literalmente en mi cara. Me sentía un trozo de pollo encerrado en una bolsa hermética. Fue estresante. Yo no vuelvo ahí dentro nunca más. Me voy al coche a pasar la noche como pueda. Por supuesto en el asiento delantero porque la parte de atrás está llena de arretrancos.


... La verdad que al final conseguí dormir así que, sintiendo haber despertado a mi hermana, es lo mejor que pude hacer.