ROAD TRIP - Chapter VI, 06/02/14 – TIBURÓN LADRADOR POCO MORDEDOR


TIBURÓN LADRADOR POCO MORDEDOR


Pues eso. Que mucho ruido y pocas nueces…
 
Tras dejar el camping de Exmouth (Yardicreek) nos echamos a la carretera a esquivar canguros y ovejas hasta llegar a Coral Bay. 


  


El pueblo es sólo una calle costera. Al parecer según me explicó mi hermana el terreno lo compró un italiano y edificó todo aquí, forrándose que no veas. 



La calle es abierta, con césped al lado que da a la playa y algunas tiendas, de buceo, alquiler de Buggies 4x4 para saltar por las dunas y algo de kitesurf. Y, menos mal!, alquiler de cámaras GoPro (lo cual nos vino de lujo porque la cámara que teníamos no encendía) El precio del alquiler de la cámara es 30$/todo el día si llevas tú la tarjeta SD. Lo bueno es que la funda hermética era la Driving Housing (la de buceo), y la diferencia con la que usábamos nosotros (Skeleton Housing) es abismal. Así que si usas GoPRo bajo el agua, cómprate la carcasa de buceo. La otra también es waterproof pero la calidad del video/cámara debajo del agua no tiene nada que ver. Mientras estaba chequeando la cámara me acordé de mi amigo Antonio, que fue el primero en enseñarme una cámara acuática compacta, juas! Bueno, al otro lado de la calle que conforma Coral Bay hay campings (super caros), así que lo mejor es no acampar ahí. Avisado quedas… ;)


Una vez llegamos y sacamos las cosas del coche nos fuimos a bucear.


Los corales están bien aunque me quedo con los de Turquoise beach en Exmouth. Los peces abundan eso sí, y lo más asombroso es que si buceas una hora, o caminas por la playa 45minutos aprox. llegas a la bahía norte. Es como una pequeña playa de arena tostada, aguas cristalinas, como todo coral bay, pero desde la orilla hay dos cosas que puedes ver. Un puñado enorme de rayas marinas y otro puñado de tiburones (Reef Sharks)!!! Pero no adelantemos acontecimientos...


Como alguien nos dijo que por ahí habían tiburones, antes de verlos, lo primero que hice fue bucear para ver corales y seguir dirección norte hasta encontrar algún elasmobranquio… 








Estos peces nadaban como si fueran por el autopista de la zona.


Cuando empecé a bucear estaba privado de la emoción por encontrarme con un tiburón. Luego aburrido (no encontraba ninguno) y luego asustado (podía ser uno gris o algo peor quizás preferiría no toparme con él)… al cabo de dos horas, porque me entretuve con los corales, vi la bahía así que salí del agua y fui corriendo. 


Nadie pasa por ahí y para acceder o buceas un buen rato, que la gente no suele hacerlo, o alquilas una canoa, que como mucho das un paseo. Así que estaba solo en la playita esa. Desde la orilla vi dos manchas enormes negras bajo el agua, a unos 10m de la costa, y a 5m a la derecha unas cuatro manchas… sabía lo que eran y era lo que había ido a buscar, así que entré en el agua, menos mal que miré para abajo porque ahí me esperaba una raya que parecía un dinosaurio, enorme y con una aguja de dos metros (mejor no pisarlas, para no morir y eso, no por nada más…) ...


... y seguí buceando para ver a los tiburones. A los cinco minutos buceando me di cuenta de que ahí no estaban, se habían movido, así que levanté al vista y estaban 5m a mi derecha, nadé hasta ahí… nada. Levanté la vista y estaban 10m al norte… volví y así me pasé una hora persiguiendo tiburones pero ellos pasaban de mí. O más que pasar, huían. Así que pensé hacer ruido pero ni caso. Llegué a pensar el hacerme un corte a ver si la sangre los atraía pero alguna neurona lúcida que quedaba por mi cabeza me advirtió que mejor no desangrarme en medio del océano. Así que me aburrí de perseguir tiburones que jugaban conmigo a eso mismo, a aburrirme. Al rato pensé volver a la orilla por si mi hermana se estaba preocupando por mí, porque ya habían pasado como tres horas desde que le dije que iba a bucear un poco. Cuando estaba volviendo vi que venía ella subida en el paddle board (palet board según mi amigo Michel). Así que estuvimos jugando al gato y al ratón con los tiburones, ella los esperaba en un lado y yo los intentaba dirigir hacia ahí cerrándoles el paso subido en el paddle, pero nada. Escapaban por en medio de los dos antes de poder ni decirle “adiós y gracias por nada…”. 


La cosa estuvo entretenida aunque me hubiera gustado grabar a alguno a pocos cm de mí. Ah! Una cosa que fastidia un montón es que cuando sales del agua te ves envuelto en una nube de moscas. Pero es una pasada, se te posan en el cuerpo como cuando muere un animal en la carretera, y al rato están todas las moscas cubriéndolo, pues igual, super desagradable. Y se te meten en las orejas, se te posan en los ojos, y en la cara. Es un acoso en toda regla y super agobiante. 


Así que en todas las tiendas y gasolineras del noroeste de Australia te venden las mallas para cubrirte la cara como hacen los apicultores, para protegerte de moscas y mosquitos. Yo compré una hacía unos días y no la llegué a usar. La dejé en el coche y además estaba el noventa por ciento del tiempo dentro del agua, así que da igual. Ya lo sé para la próxima vez.

Luego nos fuimos a la orilla, estuvimos haciendo un poco el tonto con una diadema/aleta de tiburón que tiene mi hermana.


Cuando dejamos Coral Bay nos dirigimos hacia el siguiente camping donde pasaríamos la noche. Situado en el pueblo de Carnarvon (a 300km en dirección sur desde Coral Bay). En el camino vimos un super Road Train escoltado por dos coches que avisaban de que se aproximaba un vehículo de grandes dimensiones, más un coche de policía.


También vimos unos cuantos rebaños de vacas esta vez que pastaban en el arcén de la carretera (no sé qué manía tienen los bichos aquí de hacer vida al borde de la carretera).


Una reflexión que me hago. Después de haber recorrido más de 1500km en pocos días a uno como que 300km no le parece tanto. En Tenerife me hubiera recorrido como casi diez veces la isla! Y antes que pensaba que desde el norte hasta el sur de la isla era mucho, y son apenas cien kilómetros.

 

PD: esta nota la escribí a la mañana siguiente, para comentar que la noche la pasé fatal gracias a los mosquitos, que me despacharon… Me picaron como veinte y cuando ya no podía más me acordé de que en el coche mi hermana tenía un spray del fabuloso y mágico Bushman. El mejor insecticida que haya parido australiano. Me lo eché por el cuerpo y ni un mosquito se atrevió a molestarme aparte que desaparecieran los picores al instante. Yeah! Abel 1 – Mosquitos 20 – 1… pero el balance es que gané yo. Y punto

Ah! antes de que se me olvide. Esta cigarra me la encontré la noche anterior en el camping de Yardie Creek. Preciosa



 
 

ROAD TRIP - Chapter V, 05/02/14 – NADANDO CON TORTUGAS

NADANDO CON TORTUGAS
 
5:00am. Suena “marimba” y apago el despertador. Nos pusimos en pie para ir a la playa de Lakeside a ver si esta vez veíamos tortugas pero lamentablemente no encontramos ni una… o la playa donde fuimos no era la indicada. 



Anyway, después de pasar un rato viendo alguna que otra raya de arrecife (Taeniura lymma) en la orilla nos fuimos a la playa de Turquoise beach, donde estuvimos el día anterior, pero esta vez decidimos ir a la zona de Bay. Aquí estaba previsto que sólo hubieran unos pocos corales y algún que otro pez falso payaso pero al cabo de unas horas de buceo me percaté de que toda la gente iba a la misma zona de la playa, y dejaban de lado toda la zona norte, más cerca de las rocas… Así que decidí inspeccionar por mí mismo… y gracias al cielo entero que lo hice. En esta zona había corales mil veces más grandes, más coloridos y los peces se notaba que no estaban descontentos. Eran como los que había en el otro lado de la playa pero talla XXL. La lista de animales que vi ahí fueron estos (pongo los nombres en inglés porque los encontré en un panel informativo de donde copié los nombres, pero no voy a dedicarle más tiempo buscando los nombres científicos):






 
 


A parte de estos animalitos y para mi sorpresa, de repente vi que de debajo de un coral enorme salía una especie de espina de medio metro!!!… pensaba que era la cola de una raya o de un dragón de mar.. no sabía bien qué era pero sin duda era algo increíble y muy grande. Así que me sumergí hasta la profundidad, seguí esta espina y unida a ella encontré el cuerpo de una langosta gigante de casi medio metro de largo (Panulirus ornatus, Ornate Crayfish), con colores sublimemente llamativos que se ocultaba debajo del coral, el cual formaba como una caverna donde se escondía el colega. Pero el pobre bicho era tan grande que más de media antena le salía del refugio, delatando su paradero, lo que para mí fue una de las mayores sorpresas del día…. 

No llevaba la cámara conmigo así que saqué estas fotos de internet. Bajo el agua los colores eran impresionantes...


Y las sorpresas no acabaron aquí, porque cuando mi hermana entró en el agua con la cámara, me la dio y me señaló hacia abajo como para que grabara algo y ahí estaba, nadando con movimientos armónicos y pausados, una tortuga verde, Chelonia mydas. También tamaño XXL. La seguí para grabarla y cuando ya no me quedaba ni una gota de oxígeno subí a la superficie y la perdí de vista. 


Seguí nadando por la zona y al rato debajo de mío apareció otra gran verde. Ésta tenía justo delante de la cabeza un pez amarillo bandeado bastante pequeñito que parecía guiarla. No se despegaba ni un cm la tortuga del pececillo. Era como cuando los barcos grandes atracan en el puerto y otro mucho más pequeño los precede, pues lo mismo. Super gracioso. 


Terminé de grabarla y fue entonces cuando me di cuenta de que debía de bucear también levantando la cabeza para no perderme estos animales. Porque normalmente buceo oteando el fondo en busca de animales raros que se arrastran por la arena o el coral pero los que nadan también son increíbles. Y a los pocos metros fui recompensado por la nueva lección aprendida. Un tiburón pasó a tan solo un metro de mí. Me privé todo de la emoción y le grité a mi hermana que estaba un poco lejos de donde yo me encontraba para que flipara también. Yo pensaba: “ahora lo sigo y lo grabo”. Pero entonces vi que mi hermana nadaba como una loca hacia las rocas mientras me gritaba SAL DEL AGUAAAA!!!! y en menos de un minuto ya estaba escalando las rocas. Yo la seguí y decidimos que mejor no buceábamos más. Me explicó que yo como no vivo aquí no tengo el “respeto” hacia los escuálidos pero que hay gente que muere por ataque de tiburón. Si tienes la suerte de que sea un Reef Shark no pasa nada, en principio, pero en estas costas también está el tiburón gris o el gran blanco. Así que mejor no jugársela.

En la arena encontramos dos cangrejos amarillos bastante juguetones. Con una pinza más grande que la otra. Uno estaba tonto perdído, se dejaba hacer de casi todo, el otro estaba despierto al máximo te lo aseguro. Después de lo de la noche anterior tampoco me atrevía a tocarles mucho la moral.



En la orilla, mientras caminábamos hacia donde habíamos dejado las cosas, vimos un angelote. Lo grabé unos segundos y al poco desapareció de mi vista.


Después de comer algo decidimos cambiar de playa y fuimos a una con manglares (Mangrove Bay) pero el agua estaba hiper-mega-super caliente. Parecía que estabas en un caldero de agua hirviendo así que estuvimos dos minutos máximo y nos fuimos de vuelta al camping. 


Ahí descansamos un poco y luego mi hermana y yo nos fuimos a dar un baño en otra playa sin nombre. La encontramos por las indicaciones que nos dio la chica del camping. 


El agua estaba buenísima y éramos los únicos en toda la playa. Más tarde regresamos al camping y fuimos a ver la puesta de sol en otra playa, cuyo nombre no recuerdo y no aparece en los mapas. Sabemos llegar por indicaciones pero no me preguntes cómo se llama. Ahí me volvió a sorprender la cantidad de conchas y corales que hay en la orilla. El primer día en la primera playa me privé todo, me llené los bolsillos de conchas y luego me relajé porque si llega a ser por mí me llevo toda la playa a casa. Y pensar que en Tenerife pagué por muchas conchas como esas, o pensar que te venden los trozos de coral como si fuera una cosa super exótica, y luego vienes aquí y es como una piedra más… Están por toda la orilla. Blancos como la nieve. Pero pese a que son frecuentes no te llegas a acostumbrar del todo y cada vez que pisas la arena y ves todos estos tesoros que tiene el mar te sorprendes como si fuera la primera vez.
 

ROAD TRIP - Chapter IV, 04/02/14 - CORALINES CORALINES...

CORALINES CORALINES...

Empieza el día y nada mejor que un poco de ejercicio colgado de un árbol a 1200 km de casa...


Luego, ya duchado y desayunado, nos fuimos a la playa. 

Una vez que sales en coche del camping la carretera llega a una T donde o vas a la derecha o a la izquierda. A ambos lados hay desvíos hacia playas así que es cuestión de ir probando. Eso sí, después de haber visto unas cuantas garantizo que la mejor sin lugar a duda es la playa de Turquoise Beach donde las aguas cristalinas encierran un arrecife de coral repleto de peces multicolor. 


Algo digno de ver y sólo necesitas hacer snorkel. Con unas gafas de buceo, un tubo y unas aletas vas sobrado. Aunque si buceas con botella tiene que ser espectacular, al menos porque te pasas todo el rato debajo del agua sin tener que subir a coger aire. Mi amigo Arnaldo sé de buena tinta que lo haría, se enfundaría el equipo de buceo y se pasaría horas como pez en el agua. El caso es que ahí estuvimos unas horas buceando. 




The princess se fue a la zona de Turquoise Beach llamada Bay (que era la más tranquila) a tumbarse en la tienda a la sombra y mi hermana y yo nos fuimos a la zona de Drift donde nos dijeron que había cosas interesantes pero que necesitabas saber nadar bien porque si no la corriente te lleva a África. No vimos mucho salvo algunos corales con peces pero estuvo bien.

Luego volvimos al camping a comer algo, en el camino vimos un Goanna muerto al lado de la carretera. En la segunda foto (central superior) se ve el tamaño del lagartito... En la foto inferior se aprecia la lengua bífida...


Tras estar un rato en el camping bajamos a Oysters beach porque nos dijeron que ahí se veían tortugas. No hubo manera, así que estuvimos un rato buceando y luego fuimos a ver la puesta de sol a Lakeside. 

De camino paramos un segundo en el Lighthouse que hay en la zona. Sacamos dos fotos y seguimos hasta Lakeside.


Al salir del coche nos topamos con la pareja de canadienses que conocimos en el camping de Monkey Mia así que se vinieron con nosotros.



En Lakeside sí encontamos algunos huevos rotos de tortugas y muchas huellas de éstas rodeadas de cientos de huellas de gaviotas…. No hace falta ser adivino para saber lo que debió acontecer horas antes... 








En la arena había muchos huecos de unos 5cm de diámetro como si alguien hubiese enterrado una estaca con cierta inclinación y pasada la puesta de sol supimos qué eran. Eran las “madrigueras” de los cangrejos que, una vez oculto el sol, corrían desde ellas hacia la orilla a toda velocidad. Cómo la única luz que había era la de la luna que alumbraba la playa cuando vi bichos por la costa pensé que eran tortugas. Salí corriendo a ver que eran y me encontré con el fiestón del siglo de los cangrejos. Uno incluso me plantó cara. Lo estaba persiguiendo mientras lo grababa en video cuando de repente se frenó de golpe, se giró y empezó a moverse hacia mí con las pinzas levantadas como ofreciendo pelea…. Lo dejé en paz y me fui…. Llámame cobarde…



De regreso al camping una vez más canguros que se cruzaban de un lado a otro de la carretera. Luego cenamos y a dormir que con la tontería nos habíamos pasado todo el día buceando.


Aquí dos fotos de dos nuevos compañeros de cocina. El escarabajo era una pasada.