ROAD TRIP - Chapter V, 05/02/14 – NADANDO CON TORTUGAS

NADANDO CON TORTUGAS
 
5:00am. Suena “marimba” y apago el despertador. Nos pusimos en pie para ir a la playa de Lakeside a ver si esta vez veíamos tortugas pero lamentablemente no encontramos ni una… o la playa donde fuimos no era la indicada. 



Anyway, después de pasar un rato viendo alguna que otra raya de arrecife (Taeniura lymma) en la orilla nos fuimos a la playa de Turquoise beach, donde estuvimos el día anterior, pero esta vez decidimos ir a la zona de Bay. Aquí estaba previsto que sólo hubieran unos pocos corales y algún que otro pez falso payaso pero al cabo de unas horas de buceo me percaté de que toda la gente iba a la misma zona de la playa, y dejaban de lado toda la zona norte, más cerca de las rocas… Así que decidí inspeccionar por mí mismo… y gracias al cielo entero que lo hice. En esta zona había corales mil veces más grandes, más coloridos y los peces se notaba que no estaban descontentos. Eran como los que había en el otro lado de la playa pero talla XXL. La lista de animales que vi ahí fueron estos (pongo los nombres en inglés porque los encontré en un panel informativo de donde copié los nombres, pero no voy a dedicarle más tiempo buscando los nombres científicos):






 
 


A parte de estos animalitos y para mi sorpresa, de repente vi que de debajo de un coral enorme salía una especie de espina de medio metro!!!… pensaba que era la cola de una raya o de un dragón de mar.. no sabía bien qué era pero sin duda era algo increíble y muy grande. Así que me sumergí hasta la profundidad, seguí esta espina y unida a ella encontré el cuerpo de una langosta gigante de casi medio metro de largo (Panulirus ornatus, Ornate Crayfish), con colores sublimemente llamativos que se ocultaba debajo del coral, el cual formaba como una caverna donde se escondía el colega. Pero el pobre bicho era tan grande que más de media antena le salía del refugio, delatando su paradero, lo que para mí fue una de las mayores sorpresas del día…. 

No llevaba la cámara conmigo así que saqué estas fotos de internet. Bajo el agua los colores eran impresionantes...


Y las sorpresas no acabaron aquí, porque cuando mi hermana entró en el agua con la cámara, me la dio y me señaló hacia abajo como para que grabara algo y ahí estaba, nadando con movimientos armónicos y pausados, una tortuga verde, Chelonia mydas. También tamaño XXL. La seguí para grabarla y cuando ya no me quedaba ni una gota de oxígeno subí a la superficie y la perdí de vista. 


Seguí nadando por la zona y al rato debajo de mío apareció otra gran verde. Ésta tenía justo delante de la cabeza un pez amarillo bandeado bastante pequeñito que parecía guiarla. No se despegaba ni un cm la tortuga del pececillo. Era como cuando los barcos grandes atracan en el puerto y otro mucho más pequeño los precede, pues lo mismo. Super gracioso. 


Terminé de grabarla y fue entonces cuando me di cuenta de que debía de bucear también levantando la cabeza para no perderme estos animales. Porque normalmente buceo oteando el fondo en busca de animales raros que se arrastran por la arena o el coral pero los que nadan también son increíbles. Y a los pocos metros fui recompensado por la nueva lección aprendida. Un tiburón pasó a tan solo un metro de mí. Me privé todo de la emoción y le grité a mi hermana que estaba un poco lejos de donde yo me encontraba para que flipara también. Yo pensaba: “ahora lo sigo y lo grabo”. Pero entonces vi que mi hermana nadaba como una loca hacia las rocas mientras me gritaba SAL DEL AGUAAAA!!!! y en menos de un minuto ya estaba escalando las rocas. Yo la seguí y decidimos que mejor no buceábamos más. Me explicó que yo como no vivo aquí no tengo el “respeto” hacia los escuálidos pero que hay gente que muere por ataque de tiburón. Si tienes la suerte de que sea un Reef Shark no pasa nada, en principio, pero en estas costas también está el tiburón gris o el gran blanco. Así que mejor no jugársela.

En la arena encontramos dos cangrejos amarillos bastante juguetones. Con una pinza más grande que la otra. Uno estaba tonto perdído, se dejaba hacer de casi todo, el otro estaba despierto al máximo te lo aseguro. Después de lo de la noche anterior tampoco me atrevía a tocarles mucho la moral.



En la orilla, mientras caminábamos hacia donde habíamos dejado las cosas, vimos un angelote. Lo grabé unos segundos y al poco desapareció de mi vista.


Después de comer algo decidimos cambiar de playa y fuimos a una con manglares (Mangrove Bay) pero el agua estaba hiper-mega-super caliente. Parecía que estabas en un caldero de agua hirviendo así que estuvimos dos minutos máximo y nos fuimos de vuelta al camping. 


Ahí descansamos un poco y luego mi hermana y yo nos fuimos a dar un baño en otra playa sin nombre. La encontramos por las indicaciones que nos dio la chica del camping. 


El agua estaba buenísima y éramos los únicos en toda la playa. Más tarde regresamos al camping y fuimos a ver la puesta de sol en otra playa, cuyo nombre no recuerdo y no aparece en los mapas. Sabemos llegar por indicaciones pero no me preguntes cómo se llama. Ahí me volvió a sorprender la cantidad de conchas y corales que hay en la orilla. El primer día en la primera playa me privé todo, me llené los bolsillos de conchas y luego me relajé porque si llega a ser por mí me llevo toda la playa a casa. Y pensar que en Tenerife pagué por muchas conchas como esas, o pensar que te venden los trozos de coral como si fuera una cosa super exótica, y luego vienes aquí y es como una piedra más… Están por toda la orilla. Blancos como la nieve. Pero pese a que son frecuentes no te llegas a acostumbrar del todo y cada vez que pisas la arena y ves todos estos tesoros que tiene el mar te sorprendes como si fuera la primera vez.
 

ROAD TRIP - Chapter IV, 04/02/14 - CORALINES CORALINES...

CORALINES CORALINES...

Empieza el día y nada mejor que un poco de ejercicio colgado de un árbol a 1200 km de casa...


Luego, ya duchado y desayunado, nos fuimos a la playa. 

Una vez que sales en coche del camping la carretera llega a una T donde o vas a la derecha o a la izquierda. A ambos lados hay desvíos hacia playas así que es cuestión de ir probando. Eso sí, después de haber visto unas cuantas garantizo que la mejor sin lugar a duda es la playa de Turquoise Beach donde las aguas cristalinas encierran un arrecife de coral repleto de peces multicolor. 


Algo digno de ver y sólo necesitas hacer snorkel. Con unas gafas de buceo, un tubo y unas aletas vas sobrado. Aunque si buceas con botella tiene que ser espectacular, al menos porque te pasas todo el rato debajo del agua sin tener que subir a coger aire. Mi amigo Arnaldo sé de buena tinta que lo haría, se enfundaría el equipo de buceo y se pasaría horas como pez en el agua. El caso es que ahí estuvimos unas horas buceando. 




The princess se fue a la zona de Turquoise Beach llamada Bay (que era la más tranquila) a tumbarse en la tienda a la sombra y mi hermana y yo nos fuimos a la zona de Drift donde nos dijeron que había cosas interesantes pero que necesitabas saber nadar bien porque si no la corriente te lleva a África. No vimos mucho salvo algunos corales con peces pero estuvo bien.

Luego volvimos al camping a comer algo, en el camino vimos un Goanna muerto al lado de la carretera. En la segunda foto (central superior) se ve el tamaño del lagartito... En la foto inferior se aprecia la lengua bífida...


Tras estar un rato en el camping bajamos a Oysters beach porque nos dijeron que ahí se veían tortugas. No hubo manera, así que estuvimos un rato buceando y luego fuimos a ver la puesta de sol a Lakeside. 

De camino paramos un segundo en el Lighthouse que hay en la zona. Sacamos dos fotos y seguimos hasta Lakeside.


Al salir del coche nos topamos con la pareja de canadienses que conocimos en el camping de Monkey Mia así que se vinieron con nosotros.



En Lakeside sí encontamos algunos huevos rotos de tortugas y muchas huellas de éstas rodeadas de cientos de huellas de gaviotas…. No hace falta ser adivino para saber lo que debió acontecer horas antes... 








En la arena había muchos huecos de unos 5cm de diámetro como si alguien hubiese enterrado una estaca con cierta inclinación y pasada la puesta de sol supimos qué eran. Eran las “madrigueras” de los cangrejos que, una vez oculto el sol, corrían desde ellas hacia la orilla a toda velocidad. Cómo la única luz que había era la de la luna que alumbraba la playa cuando vi bichos por la costa pensé que eran tortugas. Salí corriendo a ver que eran y me encontré con el fiestón del siglo de los cangrejos. Uno incluso me plantó cara. Lo estaba persiguiendo mientras lo grababa en video cuando de repente se frenó de golpe, se giró y empezó a moverse hacia mí con las pinzas levantadas como ofreciendo pelea…. Lo dejé en paz y me fui…. Llámame cobarde…



De regreso al camping una vez más canguros que se cruzaban de un lado a otro de la carretera. Luego cenamos y a dormir que con la tontería nos habíamos pasado todo el día buceando.


Aquí dos fotos de dos nuevos compañeros de cocina. El escarabajo era una pasada.


 

ROAD TRIP - Chapter III, 03/02/14 - AUSTRALIA NO PUEDE CON NOSOTROS

AUSTRALIA NO PUEDE CON NOSOTROS

El Lunes fue un día bastante concurrido… más de lo que hubiésemos deseado…


Esa mañana fuimos a ver a los del resort de Monkey Mia alimentar a los delfines y luego directamente condujimos dirección norte hasta Exmouth (709km, 9hs).

 
Más carretera roja sin nada con lo que entretenerse... Bueno aquí había un ave enorme comiéndose un canguro... En las fotos de arriba se aprecia la pedazo de antena ultra profesional que tiene el coche!!! En caso de tormenta sirve de pararrayos... También viene genial para sacarse un ojo en caso de descuído...


En el camino nos entretuvimos un poco haciendo el mono cuando nos encontramos con el cartél que nos avisaba de que estábamos cruzando el Trópico de Capricornio. 




Luego más carretera hasta que divisamos a lo lejos, a lo no tan lejos, a lo cerca... y ya la teníamos encima! una Tormenta en medio del desierto. Se veían hasta truenos entre un telón de nubes negras. Luego pasó a tormenta de arena así que la cosa no es que mejorara por momentos...




Y para nuestra sorpresa de repente zas!! Un río que cruzaba la carretera y nos cortaba el paso! La única carretera que nos llevaba hasta nuestro destino. El agua, que no me preguntes de dónde venía ni a dónde iba, atravesaba la carretera de forma veloz. Habíamos recorrido 400km más o menos y como era el único camino que conocíamos hasta nuestro destino sólo nos quedó una opción… esperar a ver qué hacían otros coches que pasaban por el lugar….


Pasaron como cuatro coches más pero los cuatro eran 4x4 así que después de pensarlo un rato decidimos cruzar el río con nuestro coche a prueba de balas. Las chicas se bajaron del coche y cruzaron a pie, yo me encomendé al cielo entero y estudié la mejor opción. La corriente era muy fuerte y el coche es un Ford Falcon, que no es que sea muy alto, así que temía que el agua se metiera por el tubo de escape y lo ahogara, o que me llevara la corriente. Entonces mi hermana tuvo una gran idea. Me propuso poner el coche en modo manual y cruzar el río en primera marcha. Y así lo hice.


 
Una vez al otro lado del río volví a respirar.. Uffff, por poco... qué será lo siguiente? pensé.

Proseguimos el viaje y en breve empezaron a cruzarse canguros, cabras y ovejas. Sobre todo por la hora, era el atardecer y cada vez la conducción se hizo más peligrosa. Tengo que repetir que los más listos a mi parecer son las ovejas. Para empezar, si bien es que vimos como cien canguros atropellados, y entre dos y tres cabras, no vi ninguna oveja. Además cuando pasas con el coche a los 50m empiezan a correr hacia la tierra, lejos de la carretera. 



Teniendo en cuenta los animales que cruzaban la carretera, junto con el río que nos bloqueó, con alguna lluvia esporádica y algunos charcos gigantes que no comenté pero que encontramos en el camino. Además de ramas de árboles enormes que tuvimos que esquivar con el coche y que parecían puestas a posta, esto más que accidental era como si Australia estuviera poniéndonos a prueba para ver si éramos dignos de seguir el camino y encontrar lo que nos esperaba más allá de Mordor… 

La gasolina también se gastó pero menos mal que teníamos una garrafa de 20litros llena de combustible. Ideas genuinas de mi hermana, como no...

Por suerte no todo fueron retos y en el camino hacia Exmouth vimos cosas curiosas, como unos termiteros gigantescos. Montañas de arena roja llenas de agujeros. Más altos que una persona adulta. Estaban vacíos e impresionaba ver todo un campo sembrado de montículos rojos de arena roja.




Sobre uno de éstos había un águila que levantó el vuelo justo cuando pasamos a unos cuantos metros a su lado...



Llegando al camping, ya de noche vi un lagarto gigante en medio de la carretera. Aquí mis dos amigos herpetólogos hubieran flipado. Era el Goanna o Varano de Gould (Varanus gouldii). Un lagartito carnívoro de 1.5m de largo y casi 6kg de peso. Con una lengua larga y bífida que usa también, como hacen las serpientes, para oler. Mete y saca la lengua recogiendo las partículas del aire y luego la mete en la boca para ser analizadas en los órganos de Jacobson. Así encuentran además presas aunque sean subterráneas.

NOTA: esta foto la saqué de internet porque no le pude hacer una. Era de noche y no pudimos detenernos. Pongo esta foto para que se aprecie el bicho que es aunque en la siguiente entrada del blog sí que subiré fotos mías con el bicho en un segundo encontronazo que tuvimos...

 

Cuando llegamos al camping (Yardie Creek Caravan Park, 15$/persona/noche) era tarde así que no había nadie en la oficina. Entramos, dejamos el coche, montamos las tiendas y algunos nos fuimos a escribir mientras que otras prefirieron irse a descansar. Mucha gente que va a los campings lo que hace es llegar de noche, dormir e irse por la mañana sobre las 7am, así no pagan. Pero nosotros no fuimos tan piratas. Además nuestra intención fue quedarnos unos días ahí. 

Esta es la cocina...


El camping tiene duchas, baños, cocina equipada, zona de acampada y para mi sorpresa el baño estaba repleto de insectos y arácnidos cada cual más interesante. Este camping está en medio de un parque natural, así que es normal encontrar fauna. 


Lo digo por si alguien alguna vez quiere venir pero le da “repelús” los bichos… mejor escoger otro. 

A estos los pillé en actitud cariñosa...


Recuerdo que, mientras escribía estas líneas sentado en la mesa de madera de la cocina, un escarabajo longicórnio de 5cm con las anteras enormes trepaba por mi portátil y otro escalaba por el cable de los auriculares con los que escuchaba música… Me sentí un árbol por un instante…


Luego me fui a dormir.